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Presidente APRONIDI denuncia militares irrumpen en su propiedad

Esperanza, Valverde-.El presidente de la Asociación Pro Niños Discapacitados (APRONIDI) de este municipio, denunció que militares irrumpieron y causaron destrozos en una pensión de su propiedad donde residen nacionales haitianos con estatus migratorio regular.

Miguel Jiménez dijo que en horas de la madrugada de este lunes, los militares violentaron varios candados para penetrar el local de APRONIDI ubicado frente a la escuela Cristóbal Colón en busca de inmigrantes ilegales.

Explicó que esa entidad se ha sostenido económicamente con la renta a nacionales haitianos, a los cuales se les exige que deben estar legalmente en el país; e hizo un llamado a las autoridades a corregir dicha práctica que consideró ilegal.

Por José Luis Fernandez
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Miles pasan el “Niágara” para obtener un título de propiedad en RD

SANTO DOMINGO.-“Cruzar el Niágara en bicicleta”  es lo más parecido al proceso para obtener un título de alguna propiedad en el país, lo que mantiene a miles de personas viviendo con la incertidumbre de poseer algún inmueble, pero  a su vez están en un limbo legal.

Por lo regular muchos solicitantes desisten  luego de invertir  tiempo y dinero en legalizar las tierras que han habitado, debido a  la burocracia existente.

El proceso va desde pagos en algunas instituciones del gobierno, realización de las mensuras correspondientes y sometimiento a la Jurisdicción Inmobiliaria del Poder Judicial para que dé el visto bueno y se proceda al  registro del documento.

En este trajín el propietario puede gastar desde  RD$80   hasta los RD$120 mil, dependiendo de la extensión y las características que tenga el inmueble que desea registrar.

Un mal generalizado

La situación no solo afecta a  las tierras agrícolas, ya que se estima que entre un  50 a 75 % de los residentes urbanos carecen de derechos formales sobre  sus inmuebles, según  estudios realizados por organismos internacionales.

Entre  los afectados están los miles de beneficiarios de proyectos habitacionales construidos por el gobierno a lo largo de la historia.

Mirando un  poco atrás

Gran parte de esos terrenos son producto de  ventas hechas por las entidades públicas que heredaron las tierras del Estado que fueron propiedad de Trujillo.

La Reforma Agraria  promulgada entre los años 1962 y 1972 jugó un papel importante en la entrega de tierras sin título  a los campesinos.

Según un estudio  realizado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), solo el Instituto Agrario Dominicano (IAD)  había redistribuido alrededor de  409,000 hectáreas, beneficiando a 75,000 familias al cierre de 1990. Con el paso de los años ese  número se ha incrementado significativamente más aun cuando se suman las tierras vendidas por el Consejo Estatal del Azúcar (CEA).

Esta última entidad heredó 3.5 millones de tareas de tierra al momento de su creación el siglo pasado.

La   estimación la hizo  Bautista Rojas Gómez, presidente de la comisión designada por el Gobierno para investigar qué porción de terrenos aun le queda al Estado  y las condiciones en que han sido vendidos o cedidos.

Las “permutas”

Otro de los orígenes de la problemática es que grandes porciones de terreno se han cedido como permutas por obras realizadas por el Estado en determinadas provincias.

Quienes poseen esas tierras en el mejor de los casos solo cuentan con títulos  provisionales.

Tal es el caso de los productores del proyecto Daza I en San Cristóbal, quienes tienen más de  dos décadas  sin  contar con sus títulos definitivos.

“Se ha logrado muy poco en todos estos años”, se lamentó Francisco Mejía. El productor  es parte de las decenas de campesinos  que recibieron 30 tareas de tierra como permuta luego de ser desalojados de los terrenos donde se construyó la presa     Jigüey  y Aguacate en   el gobierno de  Joaquín Balaguer.

Los productores dejaron las tierras donde eran dueños legítimos y se fueron a cultivar a esta demarcación de Hato Damas, donde está el proyecto.

“Aquí hemos tenido que pelear hasta con la guardia luego que nos desalojaron”, dijo Manuel Cabral.

Las repercusiones

Para quienes están en esta situación, aunque poseen ciertos derechos sobre la tierra no pueden venderla, ni hipotecarla  en una entidad bancaria formal.

“Tengo una casa y en muchas ocasiones he necesitado un préstamo y he querido ponerla como garantía, pero no me la aceptan”, se lamentó Lourdes García, residente    30 años en Los Tres Brazos, Santo Domingo Este.

La mujer cuenta que desde que ocuparon las tierras, luego del huracán David,  han intentado obtener sus títulos, pero siempre hay  un problema.

El último fue  revelado en  2016, tras el proyecto   de la compañía privada  Titulatec, que compró los terrenos de ese barrio a precios de “vaca muerta” al Estado y pretendía revenderlos hasta  15 veces más caros.

Procedimiento

Algunos pasos    para obtener un título

—1— Medición

Un agrimensor debe hacer el deslinde de la propiedad para obtener la mensura.

—2— Documentación

La información se coteja para presentarla a la institución a la que pertenece el terreno.

—3— Aprobación

Cuando el proceso está aprobado internamente se somete a la Jurisdicción Inmobiliaria.

Comisión levanta 62 mil expedientes   del CEA

Investigación.   El ministro sin cartera  Bautista Rojas Gómez  resaltó que la comisión que preside para investigar el festín de ventas de terrenos en el CEA ha levantado 62 mil expedientes desde que fue creada en septiembre de  2016 por el Ejecutivo.

Los documentos que tratan sobre ventas, arrendamientos y permutas de las tierras que estaban a nombre de esa entidad ahora deberán ser auditados por la Contraloría General.

Explicó que la comisión también se encuentra automatizando esos expedientes para luego ofrecer un informe final.

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MUNDIALES NOTICIAS

¿De quién es esto ahora que lo he subido a internet?

internet_propiedadWASHINGTON, Estados Unidos .- Miles de imágenes de viajes en Instagram, las primeras fotografías de un suceso en Twitter o nuevos medios que recogen el contenido de otros. Internet es un océano de retos para los derechos de autor que en los usuarios deja un gran interrogante: ¿De quién es esto ahora que lo he subido a la red?.

La reciente batalla legal entre Wikipedia y el fotógrafo David Slater por una autofoto de un mono y los montajes crueles que recibió la hija de Robin Williams con contenido de sus redes sociales cuando murió el actor han vuelto a abrir el debate sobre dónde están los límites en internet.

“El gran problema de la red es que muchas veces, aunque uno sea víctima de una acción ilegal y tenga por tanto derecho a recurrir a la Justicia, en la práctica no hay manera de perseguir a los infractores”, explica a EFE la abogada Gretchen McCord, especialista en información digital, derechos de autor y privacidad en las redes sociales.

“Internet se mueve tan rápido y es tan grande que una vez que los contenidos están ahí arriba en ocasiones no puedes hacer nada. No puedes ir detrás de toda esa gente”, añade.

El tipo de casos que atiende esta abogada varía a la misma velocidad que evolucionan los contenidos en internet: páginas como Facebook, muy popular y al mismo tiempo controvertida en materia de derechos y privacidad, cambian sus términos de uso continuamente, lo que confunde aún más a un usuario que no siempre sabe si está siendo víctima de un plagio o robo, ni si él mismo lo está cometiendo.

“Lo primero que hay que saber para entender dónde están los límites es que en internet rige el principio básico de los derechos de autor: el copyright sólo protege la expresión creativa original de una idea, pero no la idea en sí misma. Es muy difícil proteger algo como las ideas”, explica a EFE Marc P. Misthal, abogado especialista en derechos de autor.

En el caso del autorretrato del mono, Wikipedia ganó porque los jueces determinaron que la protección de los trabajos creativos se limita a los elaborados por humanos y, por tanto, no puede aplicarse a una fotografía que el animal se tomó a sí mismo, aunque el aparato y la idea fueran del fotógrafo. Y si no hay derecho de autor el uso de ese contenido es libre.

“Cuando una persona crea un trabajo, por ejemplo al tomar una fotografía, tiene el derecho de autor automático. Cuando la sube a una plataforma como Facebook o Instagram, muchas veces acepta sin leer o sin entender completamente unos términos de uso escritos en un lenguaje farragoso que lo que vienen a decir es que les cedes su uso, aunque la propiedad sigue siendo tuya”, señala Misthal.

En ese caso, explica el abogado, si uno de tus amigos en Facebook coge esa fotografía y la imprime para vender postales, puedes denunciar la violación de tus derechos de autor. “Le diste permiso de uso a Facebook, no a él, y mantienes tu autoría sobre la imagen”, precisa.

La interpretación de la ley se complica cuando entra en debate lo que en derecho se denomina “uso justo”.

“En palabras muy sencillas, el ‘uso justo’ suele considerarse cuando estamos más cerca de lo educativo o informativo que de lo comercial”, explica la abogada McCord.

Pero la cuestión no es sólo qué se comparte, sino cómo se comparte y en qué cantidad: “Se considera que un titular no tiene la creatividad suficiente para estar protegido por los derechos de autor. El uso de una porción de un texto también puede hacerse siempre que no sea demasiado y cuando se considere un uso justo”, apunta la especialista.

Cuando se le pregunta por los nuevos portales de internet que en la práctica son contenedores de enlaces de otros medios o publicaciones, McCord no duda: “Puede no gustar a muchas personas, porque generan su tráfico de visitas con contenido que no crearon ellos, pero enlazar otros contenidos con un vínculo es completamente legal”.

Los derechos de propiedad en internet en Estados Unidos están protegidos en el marco general de la ley de derechos de autor y con la normativa específica de derechos de autor del Milenio Digital, aprobada en 1998.

“Esta ley busca el equilibrio, pero a medida que la tecnología avance será necesario tomar medidas más complejas a nivel particular para proteger la autoría mediante la encriptación o las marcas de agua”, opina el abogado David Reischer.

Sin embargo, para McCord “inevitablemente” la ley siempre irá por detrás de la realidad en internet. “Los usuarios deben aprender a protegerse y a proteger sus obras, porque es imposible que la normativa avance al mismo tiempo que la tecnología”, concluye.
Por Agencia EFE