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109 detenidos y vehículos quemados durante protestas contra presidente de Francia

A McDonald’s restaurant is hit with petrol bombs thrown by activists during the traditional May Day rally in the center of Paris, France, Tuesday, May 1, 2018. Each year, people around the world take to the streets to mark International Workers’ Day, or May Day. (AP Photo/Francois Mori)

PARÍS (AP) — Un total de 109 personas estaban detenidas el miércoles en París, Francia,  tras la violencia registrada en las protestas contra las reformas del presidente Emmanuel Macron en la víspera coincidiendo con la celebración del Día Internacional del Trabajo, dijo la policía de la capital francesa.

Seis vehículos fueron incendiados, un restaurante de McDonald’s quedó destrozado y varias agencias automotrices sufrieron vandalismo en las tensas manifestaciones del martes.

Los detenidos son sospechosos de delitos que incluyen portar armas prohibidas que disparan proyectiles.

Pese a que varias personas resultaron heridas y algunas tuvieron que ser hospitalizadas, el ministro del Interior de Francia, Gérard Collomb, dijo el miércoles a la televisora France 2 Television que estaba contento de que “nadie resultó herido de gravedad”.

La oposición aprovechó la ausencia de Macron, que está de visita oficial en Australia, para presentar una imagen de desorden en un país sin líder en medio de las críticas a la policía por no actuar lo suficientemente rápido para calmar la violencia.

“Hay un gobierno. Hay un estado que está siendo gobernado y que seguirá reaccionando”, dijo Macron desde Sydney.

Según el jefe de la policía de París, Michel Delpuech, los actos violentos fueron perpetrados por agresores enmascarados de un grupo libertario llamado Black Blocs, que tiene unos 1.200 miembros y que estuvo al margen de la protesta que congregó a 20.000 personas.

La intención de los activistas radicales era generar el caos, agregó.

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El panorama político francés colapsa tras victoria de Macron

PARÍS. La desintegración del panorama político francés, sacudido por la victoria de Emmanuel Macron en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, se acelera con el paso de los días.

Marion Marechal-Le Pen, la sobrina de la líder de ultraderecha Marine Le Pen, que perdió el balotaje del domingo frente al centrista, abandona la política. Su marcha privará a su partido, el Frente Nacional, de una de sus pocas estrellas reales. Marine Le Pen tuiteó el miércoles que lamenta la decisión pero agregó que “como madre, la entiendo”.

Marechal-Le Pen, de 27 años, citó “razones personales y políticas” al anunciar que no optará a la reelección en junio. Ocupaba uno de los dos escaños de la formación de ultraderecha en la Asamblea Nacional.

En el otro extremo del arco político, el Partido Comunista y la formación del derrotado candidato presidencial Jean-Luc Melenchon, atraviesan un divorcio complicado. Hicieron campaña juntos por Melenchon, que subió en las encuestas en el último tramo de la campaña y obtuvo casi el 20% de los votos en la primera ronda, quedando a un paso de la contienda final entre Macron y Le Pen. Pero cada vez parece más claro que presentarán candidatos por separado en los comicios legislativos de junio.

De ostentar el poder, en la figura del presidente saliente François Hollande y con una mayoría parlamentaria, el Partido Socialista se adentra cada vez más en el caos. La derecha tradicional está dividida entre quienes quieren trabajar con Macron y quienes esperan cortarle las alas al nuevo presidente.

Hollande presidió el miércoles su última reunión de gobierno. Más tarde acudió con Macron a una ceremonia en los Jardines de Luxemburgo, en París, para conmemorar la abolición de la esclavitud. La toma de posesión de Macron se celebrará el domingo.

En el que supone fue su último acto oficial como presidente, Hollande se permitió bromear prometiendo ceder todos sus poderes a Macron: “¡No se preocupe!”.

En un tono más formal, Hollande señaló que la victoria de Macron sobre Le Pen mostró el apoyo de los votantes a “la tolerancia, el respeto, la dignidad, la democracia y la apertura”. Se dirigió a su sucesor como “sr. presidente” y le dijo que “sigue habiendo mucho que hacer”.

El caos en los partidos rivales podría fortalecer el movimiento “República en Marcha” de Macron en sus primeras elecciones legislativas en junio, en las que espera lograr una mayoría parlamentaria que permita a su líder gobernar e implementar sus promesas electorales los próximos cinco años.

La victoria de Macron con una plataforma independiente “ni de izquierdas ni de derechas” terminó con décadas de bipartidismo entre conservadores y socialistas en Francia. Por primera vez en la historia moderna del país, las grandes formaciones tradicionales se quedaron fuera del balotaje, que Macron ganó con un 66% de los votos.

En el nuevo e incierto panorama político, Manuel Valls personifica la lucha de algunos políticos para encontrar su sitio. Primer ministro durante la segunda mitad del gobierno de Hollande, Valls intenta entrar en el movimiento de Macron, pero se arriesga a quedar en tierra de nadie: rechazado por los dos partidos para las legislativas. EFE/Por John Leiscester

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Macron y Le Pen se enfrentarán en segunda vuelta en Francia

París.-El centrista Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen fueron los que más votos obtuvieron el domingo en la primera ronda de las elecciones francesas y se enfrentarán en un desempate el 7 de mayo.

Es la primera vez en la historia que no habrá un candidato de los dos principales partidos franceses en unas elecciones.

Le Pen y Macron ofrecen un agudo contraste, pues albergan opiniones diametralmente opuestas sobre el futuro de la Unión Europea y el rol de Francia en la asociación.

Le Pen promete sacar a Francia de la UE; Macron aboga a favor de una mayor cooperación con el bloque. Por lo tanto, la segunda vuelta electoral será el equivalente a un referéndum sobre el futuro de Francia en la UE.

Tras anunciarse los resultados el primer ministro del país Bernard Cazeneuve llamó a los votantes a rechazar a Le Pen y a votar por Macron en la segunda vuelta.

Poco después Le Pen pronunció un discurso declarándose ganadora y advirtiendo que el debate sobre la globalización está abierto. Dijo que ella es «la gran alternativa» en la contienda electoral.

Por su parte el candidato socialista Benoit Hamon aceptó su derrota en la primera ronda, pero aseguró que «la izquierda no ha muerto» y pidió a los franceses votar por Macron.

«¡Vamos a ganar!», gritaban partidarios de Le Pen en su comando de campaña en Henin-Beaumont. Cantaron el himno nacional francés, ondearon banderas francesas que llevaban las palabras «Marine President».

En tanto, Mathilde Julien, partidaria de Macron, dijo que éste «representa a Francia, una Francia dentro de Europa».

Entre fuertes medidas de seguridad, los franceses votaron desde primera hora de la mañana del domingo en la primera ronda de las elecciones presidenciales, considerada una prueba para la expansión del populismo en todo el mundo.

Más de 50.000 policías y gendarmes vigilan los 66.000 centros de votación habilitados en todo el país para los comicios, que se producen después del ataque del jueves en los Campos Elíseos de París, en el que murieron un agente y el agresor. Estas son las primeras elecciones que se celebran bajo estado de emergencia, en vigor desde los atentados extremistas de noviembre de 2015.

Los 47 millones de franceses con derecho a voto podrán elegir entre 11 aspirantes en la elección más impredecible en décadas.

La votación «es realmente importante, principalmente porque realmente necesitamos un cambio en este país, con todas las dificultados que estamos afrontando y el terrorismo», dijo Alain Richaud, un residente en París que esperaba para votar.

Las encuestas avanzaban desde antes una ajustada competencia entre los cuatro principales aspirantes que buscan pasar a la segunda vuelta.

Según los sondeos, Le Pen y Macron eran los favoritos. Estaban también el conservador François Fillon, ex primer ministro y el aspirante de extrema izquierda Jean-Luc Melenchon.

Una tasa de paro que alcanza el 10%, la situación económica y la seguridad son las principales preocupaciones de los votantes.

La elección es considerada un medidor de la opinión pública en torno a la Unión Europea. La mayoría de los candidatos han criticado duramente a la UE.

Tanto Le Pen como Melenchon – desde puntos opuestos del espectro político – podrían sacar a Francia de la UE, en lo que se ha apodado «Frexit».

La salida de Francia podría causar la desintegración de la UE.

Los 11 candidatos votarán en su centro electoral a lo largo del día.

Varias activistas de Femen fueron detenidas por organizar una protesta mostrando los pechos contra Le Pen, a apenas unos metros de distancia del lugar donde la candidata de ultraderecha depositó su voto. La policía intervino y frenó el acto minutos antes de la llegada de la líder del Frente Nacional, en Henin-Beaumont, en el norte del país, sin que se reportasen heridos.

Macron, por su parte, era la imagen de la serenidad mientras posaba para tomarse selfies con sus votantes en la localidad costera norteña de Le Touquet. El candidato del partido En Marche! estuvo acompañado por su esposa, Brigitte Macron.

Fillon votó en París, pero su esposa Penelope – que afronta cargos preliminares por su implicación en el escándalo de empleos ficticios que sacudió la campaña del conservador – lo hizo a 250 kilómetros (155 millas), cerca de su mansión del siglo XIV en Sarthe.

El impopular presidente saliente, François Hollande, quien el año pasado protagonizó un movimiento inusual al anunciar que no optaría a la reelección, votó en su feudo político, Tulle in Correze, en el suroeste de Francia. El candidato de su Partido Socialista, Benoit Hamon, acudió a un centro electoral de Trappes, un suburbio de París.

Una victoria de la derecha será vista como una victoria para la creciente ola de populismo que se reflejó en las victorias de Donald Trump en Estados Unidos y del Brexit, como se conoce a la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

«Es arriesgado, pero tengo fe en el resultado aunque un candidato radical pase a la segunda ronda», declaró Beatrice Schopflin, que hacía fila para votar en París.

Macron y Fillon están comprometidos con la unidad de Europa y reformarán las leyes laborales.

La campaña electoral terminó a medianoche del viernes, horas antes del inicio de la votación en territorios de ultramar como Guadalupe, la Polinesia francesa y la Guayana francesa. Todos votaron el sábado.