Esperanza, Valverde.-El desperdicio excesivo del agua potable en esta comunidad conlleva que sus calles estén en condiciones deplorables y no se vislumbra la intermediación de las autoridades del Instituto Nacional de Aguas Potable y Alcantarillados (INAPA).
Anteriormente, se han hecho estimaciones de que más del 40% del preciado líquido que se recibe se pierde por fugas, averías, roturas, tubos no aptos para el uso con presión, situación que ha generado desde su principal avenida hasta la calle de un sector marginal que no haya una calle en condición de transitar sin que no haya inconveniente de circulación.
La indiferencia de las autoridades conjuntamente con las últimas lluvias caídas ha creado una situación preocupante, no solamente en el aspecto vial, sino de los daños causados a viviendas ubicadas en barrios marginales.
Mientras todo esto ocurre, INAPA no cuenta con equipos ni personal humano para encarar el deterioro de este acueducto.
Con la construcción del acueducto del noroeste en este Municipio, solamente fueron reemplazadas algunas tuberías y el 90% de dichas redes fueron empalmadas por Baypac al nuevo conducto, dejando en uso las obsoletas tuberías que habían sido colocadas en el año 1957, con la instalación del Otrora Ingenio Esperanza, que tenía su toma principal en el Distrito Municipal de Jicomé.
En la actualidad, la alcaldía local está efectuando bacheos con cemento y asfalto para poder hacer posible el acceso por dicha arteria comercial, porque cada día hay nuevas averías con hoyos más profundos.
La geografía de esta localidad cuenta con más de 40 barrios marginales, de los cuales, quince han sido construidos después de la instalación del acueducto del noroeste y no fueron incluidos en la instalación de nuevas redes de distribución, lo que provoca implicaciones en su parte operativa, sumado a la indiferencia de los usuarios.
Penoso es observar las averías del antiguo acueducto de La Guázama y que abastece a otras comunidades de agua potable y como se destruyen sus redes y la carretera Esperanza-Amina.
Lo único que mejora la crítica situación del deterioro del acueducto es la intervención directa de la dirección ejecutiva de INAPA y se disponga de recursos y equipos.
Por Eduar Espinal


