Categorías
MUNDIALES NOTICIAS

Detectan el campo magnético de una galaxia a 5,000 millones de años luz

MADRID. Un equipo de astrónomos observó el campo magnético de una galaxia situada a 5.000 millones de años luz de la Tierra, lo que ayudará a entender cómo se forma y evoluciona el magnetismo en el Universo, según un estudio que publica hoy Nature Astronomy.

Esta es la galaxia más lejana en la que se ha podido observar un campo magnético y es “similar en fuerza y configuración al de la Vía Láctea”, aunque aquella galaxia es 5.000 millones de años más joven que la nuestra, indica un comunicado del Instituto Dunlap para astronomía y astrofísica.

Los expertos creen que es una evidencia de que los campos magnéticos galácticos se forman pronto en la vida de una galaxia y permanecen “relativamente estables”.

Para la astrónoma Sui Ann Mao, del grupo de investigación Minerca en el Insituto Max Planck de Radioastronomía y autora principal del estudio, se trata de un “descubrimiento emocionante”

Los campos magnéticos de las galaxias son “increíblemente débiles” -millones veces más flojos que el de la Tierra- y una teoría sugiere que se forman de “manera débil y desordenada para, con el tiempo ir fortaleciéndose y organizando”.

Sin embargo, el campo magnético observado en la galaxia distante “no difiere mucho de lo que se ven en nuestra propia Vía Láctea y otras galaxias cercanas”, por lo que esta detección “es una evidencia de que el magnetismo galáctico aparece relativamente pronto, en lugar de ir creciendo lentamente a lo largo del tiempo”, señala la nota.

Para el profesor Bryan Gaensler, del Intituto Dulap y coautor del estudio, este descubrimiento supone que “casi cualquier cuerpo celeste es magnético”, lo que implica que hay que “entender el magnetismo para entender el Universo”.

El estudio de la evolución de los campos magnéticos galácticos requiere la observación de galaxias situadas a diversas distancias de la Tierra y de edades diferentes.

Sin embargo, esas observaciones son difíciles de hacer, en parte porque los campos magnéticos no se localizan de manera directa, sino que hay que detectarlos observando la “huella magnética” que dejan en la luz cuando los atraviesa.

La detección del campo magnético de la galaxia se hizo gracias al equipamiento del observatorio astronómico Karl G. Jansky Very Large Array, en las Llanuras de San Agustín en el desierto de Nuevo México (sur de Estados Unidos).

“Nadie sabe de dónde viene el magnetismo cósmico o como se genera” pero los expertos han logrado ahora, según Gaensler, “una clave importante para resolver este misterio”.

Categorías
MUNDIALES NOTICIAS

Detectan un sistema estelar cercano con siete planetas similares a la Tierra

Fotografía sin fechar facilitada por la NASA hoy, 22 de febrero de 2017 que muestra una impresión artística de lo que podría parecerse al sistema planetario TRAPPIST-1, basado en los datos disponibles sobre los diámetros de los planetas, masas y distancias de la estrella principal.

Londres.-A tan solo 40 años luz de la Tierra hay un sistema estelar con siete planetas de masa similar al nuestro, tres de los cuales se encuentran en la zona habitable y podrían albergar océanos de agua en la superficie, lo que aumenta la posibilidad de que ese sistema pudiera acoger vida.

El sistema, localizado por un grupo internacional de astrónomos y cuyo estudio publicó ayer Nature, tiene tanto el mayor número de planetas del tamaño de la Tierra como el mayor número de mundos que podrían contar con agua líquida en superficie.

Los seis planetas más cercanos a la estrella, probablemente rocosos, pueden tener una temperatura en la superficie de entre 0 y 100 grados, el rango en el que puede haber agua líquida, y tres de ellos están en la llamada «zona habitable», por lo que son candidatos especialmente prometedores para albergar vida.

Los cuerpos recién descubiertos giran en órbitas planas y ordenadas alrededor de TRAPPIST-1, una estrella enana ultrafría con un brillo cerca de mil veces menor al del Sol.

El autor principal del estudio, Michaël Gillon, del Instituto STAR en la Universidad de Lieja (Bélgica) se mostró encantado con los resultados: «Se trata de un sistema planetario sorprendente, no sólo porque hayamos encontrado tantos planetas, ¡sino porque son todos asombrosamente similares en tamaño a la Tierra!», según un comunicado.

El nuevo sistema es relevante para los científicos por su cercanía a la Tierra en términos astronómicos y porque es el primero que cuenta con siete planetas de un tamaño similar al nuestro, así como por el reducido tamaño de su estrella, una particularidad que simplificará el estudio del clima y la atmósfera de esos mundos.

Los siete planetas son 80 veces mayores respecto a TRAPPIST-1 que la Tierra respecto al Sol, por lo que bloquean una gran cantidad de luz cuanto transitan por delante de la estrella.

Eso facilita a los investigadores la tarea de identificar sus componentes químicos por medio de técnicas de fotometría.

«Hemos buscado una estrella muy pequeña, al contrario que otros grupos de astrónomos. Eso hace que los planetas aparezcan magnificados», explicó en una rueda de prensa telefónica Amaury Triaud, investigador de la Universidad de Cambridge (Reino Unido).

Tras una primera fase de «reconocimiento», los científicos planean ahora iniciar «observaciones detalladas para estudiar el clima y la composición química de los cuerpos, con el objetivo de determinar si hay vida en ellos».

«En unos años sabremos mucho más sobre estos planetas y esperamos saber si hay vida en el plazo de una década», afirmó Triaud.

En 2010, el grupo de investigadores liderado por Gillon, comenzó a escudriñar la vecindad del Sistema Solar con el telescopio robótico TRAPPIST (Telescopio Pequeño para Planetas en Tránsito y Planetesimales), ubicado en Chile.

El prometedor descubrimiento inicial de la estrella TRAPPIST-1 permitió a los investigadores enfocar el telescopio espacial Spitzer de la NASA hacia ese punto durante 20 días sin interrupción.

A partir de esas observaciones y las de otros telescopios terrestres -entre ellos el William Herschel, ubicado en la isla canaria de La Palma (España)- recogidas durante años, se han recopilado evidencias de 34 tránsitos de cuerpos frente a la estrella, que atribuyen a las órbitas de siete planetas.

El sistema estelar, en el que los seis cuerpos interiores tienen periodos orbitales de entre 1,5 y 13 días, recuerda a los astrónomos al que forman Júpiter y sus lunas, tanto por sus proporciones relativas como por las órbitas compactas y cercanas.

En los últimos años, los científicos han acumulado pruebas de que los planetas del tamaño de la Tierra son corrientes en la galaxia, pero el trabajo de Gillon y sus colegas indica que son aún más abundantes de lo que se pensaba.

Se calcula que, por cada planeta que se detecta cuando transita frente a su estrella, hay una multitud de otros cuerpos similares (entre 20 y 100 veces más) que permanecen inobservables porque desde la perspectiva terrestre no cruzan por delante del astro.

Categorías
MUNDIALES NOTICIAS

Descubren una estrella casi tres veces más antigua que el Sol

keppler_444WASHINGTON.- Un grupo de astrónomos descubrió una estrella, bautizada como “Kepler-444″, un 25 % más pequeña que el Sol y bastante más fría, pero que con sus 11.200 millones de años casi triplica en edad al astro rey, según publicó este martes la revista Astrophysical Journal.

Las observaciones del telescopio orbital Kepler permitieron descubrir esta estrella, situada a unos 117 años luz de la Tierra y alrededor de la que orbitan cinco planetas, que completan su órbita en menos de diez días.

Están muy cerca de “Kepler-444″ y, por ello, los científicos descartan que la vida pueda prosperar en estos cinco planetas, cuyo tamaño oscilaría entre la pequeñez de Mercurio (el planeta más pequeño del Sistema Solar) y la razonable envergadura de Venus, el tercero en cuanto a tamaño, de menor a mayor.

El descubrimiento “abre la posibilidad a la existencia de vida antigua en la galaxia”, según los científicos de las universidades de Birmingham (Reino Unido), Iowa (EE.UU.) y Sidney (Australia) autores del descubrimiento.

Durante cuatro años se dedicaron a analizar las observaciones del telescopio orbital Kepler, lanzado por la agencia espacial estadounidense NASA en marzo de 2009 y que orbita a 149,5 millones de kilómetros de la Tierra.

El telescopio descubrió una “luz muy brillante” que resultó ser la estrella y que “puede ser vista fácilmente sin prismáticos”, resaltó Steve Kawaler, coautor del estudio y profesor en la universidad de Iowa.

“Este es uno de los sistemas más antiguos de la galaxia”, afirmó Kawaler, quien explicó que “Kepler-444″ es una estrella de primera generación que con sus 11.200 millones de años de antigüedad casi triplica la edad del Sol, cuyo origen se remonta a hace 4.500 millones de años.

De hecho, cuando “Kepler-444″ se formó, el universo, que tiene 13.800 millones de años, era aún relativamente joven.

Además, según Kawaler, la antigüedad del sistema planetario descubierto muestra que los planetas habían comenzado a formarse y girar alrededor de estrellas hace casi 7.000 millones de años, mucho antes de que el Sistema Solar comenzara a formarse.

“Los sistemas planetarios alrededor de estrellas han sido una característica común de nuestra galaxia desde hace mucho, mucho tiempo”, subrayó.

Según los científicos, este descubrimiento acerca al mundo a “una comprensión más completa” de cómo era el universo al principio de los tiempos, cuando nacían estrellas como la ahora descubierta para que pequeños planetas comenzaran a bailar a su alrededor.
Por Agencia EFE

Categorías
MUNDIALES NOTICIAS

Un asteroide de veinte metros rozará la Tierra el domingo

asteroide_sepREDACCIÓN.- Un pequeño asteroide de 20 metros pasará realmente cerca de la Tierra este domingo, 7 de septiembre. En el momento de máxima aproximación, a las 18.18 UT (dos horas más en la Península ibérica), la roca se situará más o menos sobre Nueva Zelanda, a una décima parte de la distancia que separa el centro de nuestro planeta de la Luna, unos 40,000 km. Los astrónomos aseguran que la «visita» no entraña ningún riesgo.

La roca que más se nos ha acercado desde que se estudian las órbitas de estos objetos, en febrero de 2013, pasó sin problemas a 27,700 km, y la distancia del próximo visitante es mucho mayor.

El asteroide, denominado 2014 RC, fue descubierto el pasado 31 de agosto por el Catalina Sky Survey, cerca de Tucson, Arizona (EE.UU.). La noche siguiente, fue detectado por el telescopio Pan-STARRS 1, en Maui, Hawái. Ambos informaron de sus observaciones al Centro de Planetas Menores en Cambridge, Massachusetts, según ha dado a conocer la NASA en un comunicado.

En el momento de máxima aproximación, la magnitud aparente del asteroide será de aproximadamente 11,5, lo que hace que no sea observable a simple vista. Sin embargo, los astrónomos aficionados con telescopios pequeños sí podrán vislumbrar cómo el asteroide se mueve rápidamente en las cercanías de la Tierra.

2014 RC pasará por debajo de la Tierra y de la órbita de satélites de comunicaciones y meteorológicos, que está situada a alrededor de 36,000 kilómetros sobre la superficie de nuestro planeta. Si bien este objeto celeste no parece plantear una amenaza para la Tierra o para los satélites, su acercamiento crea una oportunidad única para que los investigadores observen y aprendan más acerca de estas rocas espaciales.

2014 RC no impactará en la Tierra, pero su órbita lo traerá de vuelta a la vecindad de nuestro planeta en el futuro. Por eso, el movimiento del asteroide se supervisará atentamente, aunque no se han identificado nuevos acercamientos peligrosos en los próximos años.
Fuente ABC.es