SANTO DOMINGO. Los médicos residentes del hospital infantil Robert Reid Cabral paralizaron ayer, de manera parcial, sus servicios en las áreas de consulta y salas clínicas por la supuesta agresión de que fue objeto una de sus compañeras por el padre de una paciente que alegadamente la amenazó de muerte.
Los galenos se concentraron en la entrada del hospital, para llamar la atención de las autoridades y por temor a que uno de ellos fuera agredido por el padre de la niña, identificado como Edgar Javier.
Kasthela García, médico ayudante y jefa de los residentes, contó que Javier se molestó porque a su niña la trasladaron del área de urgencia donde llevaba varios días recluida a una sala normal, para ceder el espacio a otra paciente que fue llevada en estado de gravedad y requería ser conectada a un ventilador.
Dijo que el padre fue en busca de la residente que estaba de turno con intención, alegadamente de agredirla, por lo que tuvo que esconderse en un baño hasta que él salió del lugar.
Indica García que eso sucedió el pasado sábado, y que trató de conversar con Javier y hacerle entender que su hija no corría peligro y que por eso la pasaron a la sala clínica, pero que éste se mantuvo todo el tiempo agresivo, por lo que hubo que buscar la ayuda del 911.
Los médicos pidieron a las autoridades del centro de salud que no permitieran la entrada del padre de la paciente, y al verlo ayer decidieron suspender sus servicios, por temor a que algunos de ellos fuese atacado.
Niega la versión de los médicos
Al salir del encuentro, los padres dijeron en tono molesto a periodistas que querían saber su versión, que no tenían nada que hablar sobre el tema.
