Los afectados dijeron que hasta ayer no tenían quejas porque la gobernación envió una comisión y Comedores Económicos distribuyó raciones alimentarias, pero que necesitan ayudas para rehacer su vida.
“Muchos lo perdimos todo en el fuego, apenas nos quedamos con los trapitos que teníamos puestos”, dijo con los ojos humedecidos, María Teresa Méndez, una de las personas que perdió su casa.
Los damnificados dicen que están a la espera de que el Gobierno y la Alcaldía local los ayuden a construir sus casitas nuevamente. “No podemos quejarnos de la ayuda alimentaria que nos están ofreciendo, los Comedores Económicos casi se han mudado a este lugar, pero confiamos en la humildad y la disposición humana del presidente Danilo Medina y esperamos que ordene ayudas para levantar nuestras casas”, dijo Pedro Rodríguez, otro de los afectados. Los damnificados fueron alojados por la Defensa Civil en casas de vecinos, amigos y familiares.
“Hay que hacer algo por nosotros, porque no queremos seguir viviendo por mucho tiempo en casas ajenas, porque el arrimado y el pez a los tres días hieden”, dijo Rodríguez.
Según la Defensa Civil de Santiago, 37 humildes casas fueron destruidas y otras nueve sufrieron daños parciales.
El subdirector nacional de la Defensa Civil declaró que 255 personas que integraban 55 familias fueron afectadas total y parcialmente por el fuego. Francisco Arias significó que todavía ayer Giovanny Rodríguez, del departamento de Albergue y Refugio de la Defensa Civil junto a un equipo de expertos del organismo, continuaba realizando el levantamiento de las pérdidas que provocó el incendio.
Por Ricardo Santana
Listin Diario