Este fin de semana el centro fue objeto de un robo, de donde sustrajeron una computadora, una copiadora, dos lámparas, cuatro abanicos, dos inversores, y otros equipos. El hecho está siendo investigado por la Policía Nacional.
Aparte de las filtraciones que tiene la infraestructura, la falta de iluminación, sumada a que en el sector casi nunca hay energía eléctrica en la tanda matutina, está la estrechez de algunas aulas y el deterioro de muchas de sus butacas.
“El trabajo es árduo porque en condiciones así el aprendizaje es muy ineficiente”, expresó Rosina Sánchez, una de las orientadoras del plantel, quien resaltó que la situación se torna más difícil durante el verano, producto de lo cual algunas profesores han comenzado a sufrir de hipertensión arterial del fuerte calor.
“El mayor problema se nos presenta a la hora de enseñar ya que por más disposición que tengamos, si el ambiente no es el adecuado, se presentan las limitaciones”, agregó la orientadora.